Conversamos con una referente de la comunidad BDSM en Córdoba y nos conto su experiencia dentro de este sub-mundo que, día tras día, adquiere mas relevancia por su carácter rupturista.

Mi nombre es Luz (Luz Moore) orgullosa esclava del Señor Peter Moore. No es el nombre con que figuro en el DNI, pero es lo que siento como mi nombre, porque es lo que yo soy. El nombre es algo por demás significativo. Muchas veces detestamos el nombre que nos dieron nuestros padres y buscamos desde los primero pasos en la escuela hacernos conocer por un apodo. Otras veces simplemente lo toleramos. Yo podría decir que el nombre nos hace identificarnos como individuos y nos permite que nos identifiquen los demás, pero eso hoy, para mi, sería una definición muy limitada. Cuando comencé a descubrirme sumisa ( o dejarme descubrir) lo primero que hizo mi Señor fue darme un nombre. Y digo darme, no cambiarme, porque jamás deje de ser yo misma, con mis locuras, arrebatos y protestas, sino que todo eso se unió y se fusionó con esa nueva formación para hacer de la “yo vieja” y “la yo nueva” un todo. Un todo que hoy se aúna en una sola y plena esencia. En ese momento la primera sensación que sentí fue de queja y de reclamo: Porque!!! A mí me gusta mi nombre!! Es parte de mi y de mi identidad, de ser yo!! Con el tiempo entendí la importancia de ese “Rebautizar”. Se nombra a lo que se considera propio. Los padres dan el nombre a sus hijos, nombramos a la mascota que llega a la familia, se nombra un bien esperado que con esfuerzo se adquiere, los fenómenos de la naturaleza tienen su nombre, alguna estrella, y hasta un planeta tiene el nombre de quien lo descubrió. Y un Amo es eso.. Es un conquistador tomando posesión de su territorio, de su propiedad. Nombrando a su antojo lo que le pertenece, lo que es suyo. El nombre es pertenencia. Y escuchar de su voz, “sos mi Luz y ese será tu nombre”, fue el inicio de lo que me llevo a reconocerme distinta en todos los aspectos, nueva, renacida en mi y en El. Y es que tanto amo el nombre que me dio, que lo llevo más a fuego que al mío propio.
 
¿Hace cuanto tiempo que estas en el BDSM?
En el Bdsm comencé hace ya casi 9 años. La primer persona que conocí fue mi Amo, (quien comenzó hace 27 años) y con su guía fui leyendo, preguntando, aprendiendo, entrando en debates y foros de distintos países. Siempre leí mucho de autores reconocidos y aun hoy lo sigo haciendo. Creo que es fundamental partir siempre desde el conocimiento.
 
¿Qué es lo que te atrajo de esta área?
En un principio nada. Lo poco que veía en internet mostraba solo la parte sádica y la verdad, mis umbrales de dolor son bajos y no es algo que realmente disfrute. Cuando mi Señor empezó a hablarme del consenso, del respeto a los limites, de ir despacio, y sobre todo de la honestidad que debe ser fundamental en la relación, honestidad en todos los aspectos, mi visión sobre esto cambiò. Nuestra relación se basa principalmente en el dominio y la obediencia. Por supuesto que tomamos distintas practicas SM pero en niveles bajos. A medida que fuimos avanzando en la relación y fui descubriendo distintos aspectos de mi, sentí la necesidad de avanzar mas y mas. Muchos dicen que el ultimo escalón es llegar a un 24/7, yo creo que mas que ultimo escalón es un nuevo comienzo donde todo se intensifica cada día.
 
¿En donde queda el tabu luego del BDSM?
El BDSM como yo lo vivo ha roto con todos los tabúes. Tengo 43 años, vengo de una crianza en familia italiana católica practicante, escuela de monjas primario y secundario… podría hacer una lista larga de “Eso no se nombra, eso no se hace, eso no es para señoritas, eso es Tabú” El descubrir el BDSM me hizo una mujer libre desde el interior, no solo sin tabues sino también sin prejuicios. Pero no por el BDSM en si mismo, sino por la forma en que mi Señor me guió y me enseño a vivirlo. El tomó lo peor de mi y con amor y paciencia lo fue puliendo y tomo lo mejor de mi y lo elevo mil veces mas. Fue un descubrir para redescubrirme. El romper con los tabues impuestos ya sea por los padres, la educación o la misma sociedad permite un crecimiento mental, que acompañado a la aceptación del placer corporal nos lleva disfrutar verdaderamente del sexo.
¿Cuáles son los peligros del BDSM?
El peor peligro es la falta de conocimiento de la gente que lo practica. Y con esto no me refiero solo a los Dominantes. Es muy común escuchar el “seudo Amo” o “no sabe nada” y esto suena generalmente después de una sesión o una relación que ha dejado dolores profundos. Pero a través de los años y de hablar con muchas personas he visto una gran desinformación también desde el rol sumiso ( tanto hombre como mujer). Es como que el sumiso espera que llegue el Amo con todos sus conocimientos y experiencia a decirle quien es, cual es su objetivo en la vida, y mágicamente le solucione todos las incógnitas. Al conocimiento, particularmente, lo planteo desde dos lugares. -Conocimiento sobre lo que se empieza. Al comenzar una disciplina, cualquiera que sea, es fundamental conocer cómo surgió, cuáles fueron sus orígenes, como fue cambiando con el tiempo, cuales son las practicas que la conforman, cuales son los autores reconocidos que escribieron sobre esta, cuales son los términos propios que la definen, etc… se deber tener un conocimiento cabal. -El conocimiento sobre uno mismo. La mayoría de las personas les dedica muy poco tiempo a mirar hacia adentro. Te sorprendería saber cuántos desconocen su propio cuerpo, o cual es el punto de placer que los lleva al límite en un segundo. Pocos pueden describirse tanto física como emocionalmente sin detenerse a pensar en cada frase. Entonces…sino hay un verdadero y profundo conocimiento de uno mismo….como pretender que otro lo haga? Como guiarlo? El otro peligro es la falta de Honestidad. La mentira parece ser una constante. Y con mentira me refiero tanto a falsear las cosas como a omitirlas. Por el tipo de lazos que se generan en este tipo de relaciones la honestidad es algo imprescindible y fundamental. Muchas veces ganan las prisas, el querer vivir todo de golpe, y no se toma el tiempo y la paciencia necesaria para saber con quién se están formando vínculos, quien es la otra persona, Es más fácil creer todo lo que dice y si algo sale mal se lo escracha mostrando print de pantallas. Una relación que no esté basada en la verdad, no genera confianza, esto es algo que surge con el tiempo y sin confianza difícilmente creo que se pueda tener una relación BDSM.
En una próxima entrega dispondremos de la segunda parte de esta entrevista.
Por: Pablo E. Cervigni

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