Qatar es un pequeño y próspero emirato con fuertes costumbres y reglas que, si bien se fueron flexibilizando en los últimos años, siguen siendo muy distintas a las occidentales.

El Emir de Qatar Tamin Bin Hamad llegó a la Argentina en visita oficial y esta noche se reunirá con Mauricio Macri en Olivos para estrechar las relaciones bilaterales. Como siempre, hay un estricto protocolo que debe respetarse en presencia de su figura.

Por ejemplo:

* Si alguien entra a un lugar, y el Emir ya está allí, es obligatorio juntar las manos y agachar la cabeza en forma de saludo.

* No se le puede hablar si él antes no pronuncia la primera palabra.

* No se lo puede mirar a los ojos ni hacer movimientos no requeridos. Tampoco sonreír.

* Nadie puede ponerse firme ante su figura, tampoco rígidos, a menos que sean militares.

* Si una mujer occidental lo visita debe tener cubiertas las rodillas, los hombros, los brazos e idealmente el cuello.

* El emir de Qatar y su madre, la jequeza Mozah

* Los pantalones en las mujeres no son bien vistos, pero aceptados.

* Que una mujer se toque el pelo reiteradamente puede ser malinterpretado y leído como un símbolo de coquetería.

* Las demostraciones de afecto están totalmente prohibidas: ni besos, ni abrazos, ni palmaditas.

* Nadie puede rechazar nunca lo que el Emir ofrezca y siempre debe tomarlo con la mano derecha.

* Hay que decirle siempre “su alteza” y a los ministros de Gobierno “excelencia”. qatar2

 

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